lunes, 25 de marzo de 2013

El Ayuntamiento de Caudete privatiza el servicio del Tonto del Pueblo.

Por Carlitos Macondo

Desde hace muchos años, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha  financiaba el servicio de Tonto del Pueblo que prestan los ayuntamientos a sus vecinos. 
 
Se trata del Tonto del Pueblo o bobo del pueblo que es, en sentido estricto, una persona conocida localmente por su ignorancia o estupidez pero es también un término común para una persona estereotípicamente tonto o sin sentido común. El tonto del pueblo fue considerado durante mucho tiempo un papel social aceptable, un individuo único dependiente pero que contribuía al tejido social de su comunidad. Todas las sociedades con el tiempo desarrollan esa función, o fuerzan a un individuo en ese papel. Ya en la época bizantina, el tonto del pueblo era tratado como una forma aceptable de individuo trastornado.
 
Pero con la crisis y los recortes en las administraciones, la Administración regional ya en 2012 retiró esa ayuda a los ayuntamientos, que han tenido que asumir, como en el caso de Caudete, en solitario los costes de ese servicio y la contratación del personal.
A pesar de que el año pasado se siguió prestando de igual forma, asumiendo el Ayuntamiento los costes en solitario, ya a finales del año pasado el Gobierno de José Gazpachos anunció su intención de cambiar la estrategia y externalizar el servicio, con ayuda de una fundación, en este caso la Fundación Toni Cantó.
 
Ayer ya se plasmó esa intención en un acuerdo plenario, en la sesión ordinaria del mes de enero, donde se aprobó una partida de 24.000 euros para externalizar el servicio de Tonto del Pueblo, que a partir de ahora lo prestará la Fundación Toni Cantó en Castilla-La Mancha, en carácter de salarios y atrezzo.

Por su parte, la concejala socialista Piedad Miguelitos criticó que este servicio vaya a costar ahora más dinero al Ayuntamiento que antes, puesto que las contrataciones se realizaban en gran medida con cargo a planes de empleo de la Junta de Castilla-La Mancha. También el concejal de Izquierda Unida, Santiago Ajoarriero, se mostró en contra.
Esta partida de 24.000 euros para el servicio de ayuda a domicilio forma parte de una partida más amplia de 169.000 euros, que ayer se aprobó como suplemento extraordinario de crédito para externalizar también otros tres servicios más. Se trata de la gestión de La Calle donde se mea en Fiestas, La Vieja que mira los coches desde su ventana y Jubilados que miran las Obras de Canalización.

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