domingo, 3 de marzo de 2013

IMPLANTAN AL REY UN CONDENSADOR DE FLUZO.

Por Carlitos Macondo

Barajan la posibilidad de dotarle de un exoesqueleto de adamantium.

La clínica La Milagrosa, donde mañana el Rey será operado de una hernia discal, se prepara para recibir al monarca, que pasará por el quirófano de este hospital privado para ser intervenido por un equipo de neurocirujano y otro de ingenieros físico-nucleares con un avanzado equipo de última generación, único en España, que se encargará de hacerle el implante de un condensador de fluzo. En la víspera del ingreso del jefe de Estado, previsiblemente a lo largo de la mañana,una churrería móvil apostada a las puertas del centro sanitario anticipa que el recinto se convertirá este domingo en objeto de máxima atención informativa.
La clínica ha sido elegida por ser allí donde está instalado el avanzado "neuronavegador" que emplea para estas intervenciones de precisión el doctor De la Torre, jefe de Neurocirugía del propio centro.
Tampoco es visible todavía la presencia de Policía en los alrededores, aunque las Fuerzas de Seguridad llevan días preparando discretamente un dispositivo con el fin de garantizar que la estancia de don Juan Carlos transcurra sin sobresaltos.
Eso sí, la Casa del Rey está procurando que la intervención quirúrgica del monarca y su posterior estancia en el centro sanitario sea "lo menos molesta posible" para la vida hospitalaria, según destacan fuentes sanitarias, y por ello se ha elegido un domingo para la operación, cuando no hay consultas en la clínica.
La jornada festiva facilitará además el amplio despliegue de agentes de las Fuerzas de Seguridad, tanto en el interior del hospital como en sus alrededores, y el aluvión de periodistas que se esperan en la clínica desde primera hora de la mañana.
Esta misma semana el Rey, de 75 años, tuvo que pasar por otro centro sanitario, el Hospital Quirón San José, para solventar una leve luxación en la cadera izquierda, producida al desajustarse la prótesis que se le implantó el pasado 23 de noviembre debido a la artrosis que le ocasionaba fuertes dolores y problemas de movilidad.
El mismo traumatólogo que le intervino en aquella ocasión, Pedro Escayolero, fue el encargado de corregir este problema, en menos de una hora, sin necesidad de cirugía y sólo con anestesia local y baraja ponerle un exoesqueleto de admantium.

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